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piątek, 9 grudnia 2011

VIAJE EN FERROCARRIL - PASO SOBRE UN PUENTE

VIAJE EN FERROCARRIL

Un predicador hacía la siguiente comparación, muy llena de sentido:

1) El que viaja en ferrocarril corre con gran prisa hacia su destino; las estaciones se suceden rápidamente una a otra. También en la vida del hombre transcurre un año después de otro; pronto envejece el hombre y se acerca a la muerte.

2) En el tren ora suben, ora bajan los viajeros, lo mismo acontece en la vida del hombre; diariamente llegan individuos al mundo, mientras otros mueren.

3) Si el tren descarrila, ocasiona una catástrofe. De semejante manera acontece al hombre que abandona por el pecado el carril de los mandamientos de Dios; le sobrevienen terribles y tal vez eternos castigos.

4) El que quiere viajar en ferrocarril debe estar provisto de billete, sin el cual no podría hacer la travesía ni alcanzar el punto de destino. De igual manera debe el hombre recibir el bautismo, pues sin él no es posible llegar a la felicidad.

5) El que viaja en ferrocarril debe poseer dinero para sufragar los gastos. Así también todo hombre tiene que soportar los gastos de esta vida, es a saber, esfuerzos e incomodidades para merecer el cielo por medio de ellos.

6) Los niños viajan de balde en ferrocarril, lo mismo acontece también con los pequeñuelos que mueren después del bautismo, pues ellos van al cielo en seguida después de la muerte, alcanzando de esta manera la eterna felicidad sin esfuerzo ni sufrimiento alguno.

7) El que lleva mucho equipaje no viaja tan cómodamente como el que lleva poco o nada. También en esta vida existen muchos hombres muy cargados de bienes terrenos, por lo cual están embarazados con numerosos cuidados. Muchos, en cambio, se han aligerado de los cuidados terrenos con la observación de los consejos evangélicos y la profesión de vida religiosa, pudiendo así alcanzar más fácilmente que los otros la felicidad eterna.

8) Un empleado avisa a los viajeros de la estación de llegada para que bajen. De igual manera llega la muerte y se lleva a los hombres.

9) Al bajar del tren, se exige a todo viajero el billete. De igual manera en la hora de la muerte debe todo hombre poseer la inocencia bautismal si quiere ser admitido en el cielo. El que ha perdido el billete de ferrocarril tiene que ser castigado, y el que ha perdido la inocencia bautismal debe sufrir penalidades.

10) Muchos al bajar del tren deben esperar el siguiente, que a menudo va muy despacio. También muchos hombres después de la muerte deben todavía esperar en el purgatorio su eterna salud.

PASO SOBRE UN PUENTE

Sobre la Torre de la Victoria de Fatepur-Sikri, ciudad de la India, encontraron hace pocos años unos viajeros una notable inscripción árabe que decía de la siguiente manera:

«Jesús ha dicho: El mundo es sólo un puente; transitad por él, pero no levantéis sobre él vuestra morada.»

Estas palabras no se encuentran ciertamente en la Sagrada Escritura, pero son tan profundas y verdaderas, que bien merecen haber salido de la boca del Salvador. La vida humana se parece al paso sobre un puente, en cuya parte opuesta se halla aquella hermosa patria del cielo en la cual hemos de habitar eternamente.

Spirago Francisco, Catecismo en ejemplos, Editorial POLÍGLOTA, T. 1, Barcelona 51941, p. 4-6.

Tren histórico con locomotora de vapor, en Inglaterra



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