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czwartek, 29 listopada 2012

MARÍA ASISTE A UN DEVOTO SUYO – MARY ASSISTS HER DEVOTEE


Reina de los Ermitaños,
por Santucho
Cuando rezamos a la santísima Virgen para obtener las gracias no es que desconfiemos de la divina misericordia, sino que, ante todo, desconfiamos de nuestra propia indignidad, y nos encomendamos a María para que con su dignidad supla nuestra miseria.
San Anselmo






En Reichersberg vivía Arnoldo, canónigo regular muy devoto de la santísima Virgen. Estando para morir recibió los santos sacramentos y rogó a los religiosos que no le abandonasen en aquel trance. Apenas había dicho esto, a la vista de todos comenzó a temblar, se turbó su mirada y se cubrió de frío sudor, comenzando a decir con voz entrecortada:
In Reisberg there lived a Canon regular named Arnold, who was very devoted to the blessed Virgin. Being at the point of death, he received the sacraments, and calling his religious to him, begged them not to leave him at the last moment. Scarcely had he said this, when he began to tremble violently and roll his eyes; cold sweat fell from him, and with an agitated voice he exclaimed:
“¿No veis esos demonios que me quieren arrastrar a los infiernos?”
Y después gritó:
“Hermanos, invocad para mí la ayuda de María; en ella confío que me dará la victoria.”
“Do you not see those demons who would seize me and carry me to hell?”
Then he cried:
“My brothers, invoke for me the help of Mary; I trust in her that she will give me the victory.”
Al oír esto empezaron a rezar las letanías de la Virgen, al decir: “Santa María, ruega por él”, dijo el moribundo: “Repetid, repetid el nombre de María, que siento como si estuviera ante el tribunal de Dios”.
They immediately began to recite the Litany of our Lady, and at the words, Holy Mary, pray for him, “Sancta Maria, ora pro eo,” the dying man cried: “Repeat, repeat the name of Mary, for I am even now at the tribunal of God.”
Calló un breve tiempo y luego exclamó: “Es cierto que lo hice, pero luego también hice penitencia.” Y volviéndose a la Virgen le suplicó: “Oh María, yo me salvaré si tú me ayudas.”
He stopped for a moment, and then added: “It is true that I did it, but I have done penance for it.”
Then turning to the Virgin, he said: “Oh Mary, I shall be delivered if thou wilt help me.”
Enseguida los demonios le dieron un nuevo asalto, pero él se defendía haciendo la señal de la cruz con un crucifijo e invocando a María.
The demons soon after made another attack, but he defended himself by blessing himself with the crucifix, and invoking Mary.
Así pasó toda aquella noche. Por fin, llegada la mañana, ya del todo sereno, Arnoldo exclamó:
Thus he passed the whole night, but when morning dawned, Arnold, restored to serenity, joyfully said:
“María, mi Señora y mi refugio, me ha conseguido el perdón y la salvación.”
“Mary, my Lady, and my refuge, has obtained for me pardon and salvation.”
Y mirando a la Virgen que le invitaba a seguirla, le dijo:
“Ya voy, Señora, ya voy.”
Then beholding the Virgin, who summoned him to follow her, he said:
“I come, oh Lady, I come.”
Y haciendo un esfuerzo para incorporarse, no pudiendo seguirla con el cuerpo, suspirando dulcemente la siguió con el alma, como esperamos a la gloria bienaventurada.
He made an effort to rise, but not being able to follow her with the body, gently expiring, he followed her with his soul, as we hope, to the blessed kingdom of glory.
Extracto de Las Glorias de María,
por san Alfonso de Ligorio
St. Alphonsus Liguori, The Glories of Mary,
New York 1852, pgs. 165-166.

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