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poniedziałek, 25 kwietnia 2016

CONVERSIÓN DE UN ATEO

Sucedió en la tarde del 22 de abril de 1925, víspera de la Coronación canónica de la Virgen del Carmen, en Jerez de la Frontera. Una jovencita de diecisiete años rogaba al P. Luis María Llop se apiadase de su dolor y saliera a auxiliar a su querido padre, que se hallaba poseído del demonio y por más conatos y esfuerzos que hacía el infeliz, ayudado por su buena esposa y por su hija, no conseguía vencer el obstáculo que se le oponía al ir a traspasar el cancel de la iglesia. Su padre era descreído y ateo, pero ahora sentía vivo interés por entrar en el templo y arrodillarse ante la imagen de la Virgen. Al ver que no lograba realizarlo, le rogaba le impusiera el Santo Escapulario allí mismo, a ver si la Madre de Dios se apiadaba de ellas y les otorgaba benévola su petición.

Así lo hizo el P. Llop. Inmediatamente después decía aquel hombre lleno de emoción:

-“¡Bendita seas, hija mía, pues como eres un ángel, la Virgen te ha escuchado para atraernos hacia su Hijo y devolverme la paz del corazón! Quiero verla, quiero verla y rezarle para que se apiade de mi alma”.
Entró en la iglesia de rodillas hasta el presbiterio, subió luego al camarín y allí oró con fervor extraordinario por espacio de media hora, pasada la cual levantóse como movido de un resorte, y, dirigiéndose a su amada hijita, le dijo:

-“Tú has pedido a la Santísima Virgen que me confiese, y yo quiero hacerlo, siento verdadera necesidad; así que marchaos vosotras al hotel y cenad tranquilamente, que yo quiero quedar toda esta noche en la iglesia para asistir a la Adoración Nocturna”.

Madre e hija, abrazadas a su cuello y llorando de emoción y alegría, le decían, entre sollozos:

-“Nosotras no tenemos apetito, ni deseamos otro alimento alguno más que ese Pan de Ángeles que deseamos recibir juntamente contigo”.

Allí permanecieron junto al Sagrario, arrodillados casi toda la noche. Se confesó con gran arrepentimiento y comulgaron los tres en la primera misa.

Rafael María López-Melús, Prodigios del Escapulario del Carmen,
Editorial Apostolado Mariano, Sevilla, págs. 68-69.

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