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poniedziałek, 25 kwietnia 2016

SÁLVAME, VIRGEN DEL CARMEN

En el pueblo de la Colia, en Colombia, un soldado llamado Gallego, con cinco compañeros más, cayeron en manos de los bandidos. Los llevaron al puesto del bandolero jefe. El consejo de guerra de aquellos desalmados fue elemental por demás:

“Una de dos, o se unen a nuestra facción o son fusilados en el acto”.
Gallego, pensó que no valía la pena, bajo concepto ninguno, el traicionar su uniforme. Los otros cinco, hijos del pueblo como él, soldados como él, colombianos como él, católicos como él, pensaron al unísono con él:

-“No somos traidores por nada de este mundo”.

Fueron atadas atrás sus manos y puestos en fila delante del pelotón de bandidos. El jefezuelo, despechado y cruel, les fue pasando lista; les rajaba la cara con su machete y les escupía. Gallego retiró el rostro y el acero llegó a rajarle el labio superior.

“Ahí mismo la descarga” -imperó el criminal bandido-. Gallego se tiró al suelo... abrazada su alma a la Virgen del Carmen, cuyo Escapulario le había impuesto el P. Agudelo, su Párroco. Y la invocó:

- “¡Sálvame, Virgen del Carmen!”

Y..., diciendo y haciendo, se arrastró con otro por entre el alto rastrojo y hierba en que estaban. Atado, no podía casi moverse del sitio. Oía perfectamente los ayes de agonía de los fusilados, las palabrotas de los asesinos, las pisadas de éstos, que los buscaban allí mismo en el sitio, en cuatro metros de radio. Al otro, que como él se tiró al suelo y como él trató de huir, lo encontraron y lo remataron allí mismo. Y... Gallego, invocando a la Virgen del Carmen, a un metro de los asesinos, tirado entre la hierba...

Cuando los bandoleros desalmados huyeron del lugar, temerosos de la tropa, que se dejaba ya sentir, Gallego siguió arrastrándose. Y se hizo por fin visible a los soldados. Delante de ellos, de los vivos, y de los fusilados compañeros de avanzada, explicó su milagro, y delante de ellos dio gracias fervorosas a la Santísima Virgen del Carmen por el milagro que obrara con él.

Rafael María López-Melús, Prodigios del Escapulario del Carmen,

Editorial Apostolado Mariano, Sevilla, págs. 62-63.

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