Łączna liczba wyświetleń

czwartek, 28 lipca 2016

“LA VIRGEN ME HA SALVADO”

En la actualidad abundan las herejías cuyos adeptos dicen que el culto mariano sería algo exagerado. Quien es partidario de tales errores, no comparte el sentir de la verdadera Iglesia.
Anónimo

En 1940, un marino, encanecido en salitres y algas de todos los mares, narró este hecho: 

«En cierta ocasión la mar embravecida nos lanzaba a las costas africanas, amenazando estrellarnos contra una escollera. Una ola gigante arrastró a un joven grumete. El mayor de mis hijos, un hércules y un experto nadador, en un acto de caridad heroica, me dijo, santiguándose:

- Padre, voy a por él.

Al mismo tiempo que yo le gritaba: 

- ¿Llevas puesto el Escapulario? 
- Sí, padre, contestó, lanzándose desde la proa...

Los momentos fueron de indecible angustia. 

De rodillas sobre cubierta, juntamente con mi hijo el menor, contemplábamos, asidos fuertemente a las maromas de la nave, los esfuerzos titánicos y desesperados que hacía mi pobre hijo por llegar hasta el desdichado grumete, que estaba a punto de perecer.

Puse toda mi confianza en nuestra Madre bendita del Carmen y le hice una promesa: comprar una imagen suya para que fuese venerada de estas gentes sencillas, buenas y creyentes; y el primer atún que pescase cada año fuese íntegro para fomentar su culto y su devoción.

Todo fue en un abrir y cerrar de ojos. Vi rasgarse una nube y, en un rompimiento como de gloria, la contemplé embelesado, extendiendo hacia mi pobre hijo su bendito Escapulario.

Ya, entonces, nada temí; no sentía ni congoja ni ansiedad, estaba tranquilo y seguro de que se salvaría. No hacía otra cosa que rezar maquinalmente y de rutina la Salve, pero con una dulzura que parecía relamerme con miel los labios. Un minuto después, mi hijo traía consigo la preciosa carga del grumete salvado y se echaba en mis brazos, diciéndome: “¡La Virgen me ha salvado!”»

Rafael María López-Melús, Prodigios del Escapulario del Carmen, 
Editorial Apostolado Mariano, Sevilla, pgs. 101-102.

Brak komentarzy:

Prześlij komentarz